Y Ahora En Español

Una declaración a la comunidad archivística

Para firmar esta declaración, por favor añade su nombre aquí.

15 de enero de 2017

Colegas:

 

Somos un grupo diverso de archivistas profundamente preocupados con el estado actual de la política estadounidense siguiente la elección de Donald Trump y la posterior legitimación de las opiniones perjudiciales y políticas de sus consejeros y sus suplentes.

 

Los Valores Fundamentales y el Código de Ética establecido por la Sociedad de Archivistas Americanos nota que “subyacente a todas las actividades profesionales de archivistas es su responsabilidad a una variedad de grupos en la sociedad y al bien público… el registro de archivo es parte del patrimonio cultural de todos los miembros de la sociedad.” Los valores también toman en cuenta que, en “documentar las funciones institucionales, actividades y toma de decisiones, archivistas proporcionan un medio importante de garantizar la rendición de cuentas.” Como profesionales comprometidos a estos valores y como custodios de los registros históricos de la sociedad, tenemos la responsabilidad de asegurar que lo que hacemos, y cómo lo hacemos, beneficie a la sociedad en su totalidad, y al mismo tiempo hacer rendir cuentas a las agencias y a los funcionarios públicos. Por lo tanto, nos corresponde denunciar acciones políticas que arriesgan el bien público.

 

Como archivistas y profesionales de la información, para-profesionales, y estudiantes de ciencia de la información, estamos dedicados al acceso equitativo a la información, comprometidos al derecho de los ciudadanos a saber lo que su gobierno está haciendo en su nombre, y dedicados a la idea de que una sociedad democrática no puede prosperar en un ambiente de secretismo y de opresión. Por lo tanto, estamos plenamente opuestos a cualquier intento por parte de la administración entrante de violar estos conceptos.

 

Presidente-electo Donald Trump ha hecho una larga serie de declaraciones y propuestas de políticas que no concuerdan con nuestra Constitución, nuestra historia, nuestro sistema de derecho, y nuestras obligaciones internacionales de derechos humanos, y que son una afrenta directa y una amenaza para la justicia en todas partes. Específicamente, con respecto a las funciones de registro, él ha hecho lo siguiente:

 

Él ha prometido introducir una prohibición migratoria que discriminaría a los países de mayoría musulmana y ha abogado públicamente por un registro federal dirigido a los musulmanes en los Estados Unidos, sin tomar en cuenta su estatus de ciudadanía ni el hecho que el movimiento de los criminales ya se monitoriza ampliamente como parte del sistema justicia existente. Dicho registro, que señala a individuos según su religión u origen nacional, infringe la Primera y la Decimocuarta Enmiendas, así como nuestra larga tradición de defensa robusto de los derechos civiles y libertades. Históricamente, la recolección de datos se ha utilizado como una herramienta para apoyar políticas racistas, xenofóbicas, y antisemitas. Debido a estos precedentes, estamos alarmados y nos oponemos a cualquier propuesta de recolección de datos como una herramienta de discriminación y persecución.

 

Se ha revelado que él sistemáticamente destruyó miles de correos electrónicos, otros registros digitales, y registros de papel en el curso de investigaciones gubernamentales de sus negocios, en desafío de la ley. Nos preocupa seriamente que ya como Presidente este patrón de comportamiento pondrá en riesgo el registro documental de su administración y también permitirá que él, su personal y sus partidarios, puedan evadir la rendición de cuentas aseguradas por las leyes de registros federales.

 

Ha mentido repetidamente en el curso de su campaña y su transición. Ha seguido afirmando sus mentiras, incluso cuando se enfrenta con la prueba documental. Hizo declaraciones dañinas –por ejemplo, sobre millones de votos democráticos fraudulentos en las recientes elecciones presidenciales, sobre la elección “amañada,” o que las recientes revelaciones de la CIA acerca de la influencia rusa sobre la elección son realmente una trama del Partido Demócrata— que demuestran el desprecio de las verdades apoyadas y comprobadas por registros. Como archivistas, estamos dedicados a la preservación de registros precisamente porque pueden ser utilizados no sólo para determinar sino también apoyar conclusiones basadas en evidencias, no partidistas. También ha demostrado desprecio por las pruebas documentales una vez presentadas ante él, es decir, niega las conclusiones de la CIA sobre piratería informática ruso, o en fomentar el “birther movement” el mito desacreditado que mantiene que Obama nació fuera de los Estados Unidos. Estamos ante una administración liderada por personas que no se creen obligadas a aceptar las realidades históricas, como documentadas en las pruebas disponibles, incluso cuando existe evidencia fácilmente disponible. El concepto problemático que “no existe tal cosa como hechos” y que todo es una cuestión de opinión va en contra de los principios fundamentales de la profesión archivística e histórica.

 

Nuestra preocupación por su desconfianza inherente de la evidencia documental es compartida por muchos de nuestros colegas y por los miembros de la comunidad científica quienes actualmente trabajan para garantizar y preservar los datos relacionados con el cambio climático, datos que temen que el gobierno entrante procurará suprimir o destruir.

 

Como archivistas y profesionales de la información, para-profesionales, y estudiantes, no solo servimos a las comunidades que desean y necesitan tener acceso a la información, sino también a la riqueza del registro cultural americano e internacional. Por lo tanto, tenemos la obligación de proteger nuestro patrimonio cultural compartido contra el abuso, mal uso, y censura o destrucción. En consideración de nuestro compromiso y nuestra obligación profesional, nos corresponde alzar nuestras voces en nombre de la protección de nuestra cultura, nuestra historia y el bien público.

 

Por lo tanto:

  •       No nos dejaremos intimidar, sino que seguiremos ofreciendo acceso equitativo a la información.
  •       No nos veremos prejuiciados, sino que continuaremos sirviendo a todas nuestras comunidades en la mayor medida de nuestras capacidades.
  •       Nos mantendremos comprometidos a proteger el derecho fundamental de las personas a saber lo que hace el gobierno y por qué.
  •       No actuaremos por temor a los elementos de la administración entrante, sino que continuaremos a preservar el registro documental que imputa la responsabilidad a nuestros líderes ante la ley y la justicia.

 

Específicamente,

  •       Nos oponemos rotundamente a la propuesta de Kris Kobach, asesor de Trump, que se restablezca el programa fracasado NSEERS (Sistema Nacional de Seguridad para el Registro de Entrada y Salida) o un sistema similar. Desde el 2002 hasta su suspensión en el 2011, el programa NSEERS requirió la inscripción de extranjeros de determinados países – casi todos del Medio Oriente igual que musulmán – al entrar los Estados Unidos, así como el registro en persona de los residentes no ciudadanos de determinados países de origen. NSEERS no sólo fue completamente ineficaz como medida de seguridad, pero también un ejemplo flagrante de discriminación por perfiles raciales y religiosos. Aunque el Departamento de Seguridad Interior, tras un pedido del Presidente Obama, eliminó las reglas publicadas para el registro de entrada y salida de seguridad nacional en diciembre del 2016, nos sigue preocupando que un sistema similar pueda ser restablecido. Nos preocupa también que la administración de Trump seguirá su práctica de recolección de datos a gran escala, incluyendo los datos recolectados por el programa DACA – como una herramienta para ejecutar deportaciones.
  •       Respaldamos a nuestros colegas y los miembros de la comunidad científica, que están trabajando para garantizar y preservar los datos relacionados con el cambio climático, datos que temen que el gobierno entrante procurará suprimir o destruir.
  •       Estamos en solidaridad con donantes quienes temen cada vez más que los materiales que depositen en repositorios o archivos podrían ser utilizados más adelante por agencias gubernamentales para perfilar y perseguir a individuos y organizaciones, como hizo la FBI desde 1956 hasta 1972 durante el programa COINTELPRO.
  •       Apoyamos la continuación de la Iniciativa de Gobierno Abierto, que empezó bajo el Presidente Obama, diseñado para mejorar transparencia en el gobierno federal al dar acceso más amplio a los estadounidenses a las decisiones que hace su gobierno y de esa manera responsabilizar al gobierno.
  •       Promovemos el desarrollo inmediato de una estructura de apoyo profesional para colegas quienes trabajan en agencias federales que podrán estar bajo amenaza de reestructuración o eliminación, así como archivistas quienes trabajan con organizaciones bajo peligro (por ejemplo, sindicatos).
  •       Procuramos fomentar mejor apoyo colectivo al nivel profesional para iniciativas que están documentando el “ahora,” incluyendo las violaciones de los derechos humanos cometidas en los Estados Unidos y al extranjero antes y después de las elecciones del 2016 e iniciativas que documenten el movimiento creciente contra la administración Trump, como la iniciativa para documentar la Marcha de las Mujeres en Washington del 2017.
  •       Animamos colaboración en cuestiones específicas por la Sociedad de Archiveros americanos y los grupos regionales de archivos con otras organizaciones profesionales nacionales e internacionales, como ALA, AALL, y ARMA, para asegurar de que las comunidades archivísticas, bibliotecarias, y de gerencia de registros se unan en una voz contra el mal uso o la destrucción de los registros públicos, con tal de asegurar que las agencias y los funcionarios públicos rindan cuentas.

 

Nos comprometemos a mantenernos atentos durante este momento de cambio rápido, y a buscar oportunidades para usar nuestras habilidades y nuestros recursos como archivistas y especialistas en información al servicio de la resistencia.

 

Las afiliaciones de los signatarios y los autores de esta declaración no pretenden implicar una aprobación de ninguna institución; solo sirven para identificación de los signatarios y los autores.

 

Para firmar esta declaración, por favor añade su nombre aquí.

~Translation courtesy Vitalina Nova, May 2017.

Advertisements